Las playas mexicanas siguen posicionándose como uno de los grandes motores del turismo nacional e internacional.
De acuerdo con las Predicciones de Viaje 2026 de Booking, varios destinos de costa registraron un aumento sostenido en el interés de los viajeros durante el último año, una señal clara de hacia dónde se moverán las preferencias en los próximos meses.
Punta Mita, Pérula, Playa del Carmen y San Benito destacan por ofrecer experiencias distintas, pero alineadas con lo que hoy busca el viajero: descanso, entorno natural, identidad local y facilidad para desconectarse.
Punta Mita, en Nayarit, se consolidó como una de las playas mexicanas más solicitadas para quienes desean escapar del invierno. Su ubicación en el Pacífico ofrece aguas templadas y condiciones ideales para actividades como surf y avistamiento de ballenas en temporada.
A esto se suma una oferta de bienestar con spas frente al mar y una escena gastronómica que prioriza productos locales y sabores del océano. El destino mantiene un equilibrio entre exclusividad y ambiente relajado, un factor que explica su crecimiento sostenido.
En la Costa Alegre de Jalisco, Pérula apareció como una alternativa para viajeros que buscan playas menos concurridas. Este pueblo costero conservó una dinámica tranquila, con manglares cercanos, atardeceres amplios y una relación directa con la naturaleza.
El interés por Pérula creció entre quienes valoran el turismo consciente y los destinos que aún no se saturan. Su propuesta se centró en el descanso sin itinerarios rígidos y en la convivencia con comunidades locales.
Playa del Carmen y más
Playa del Carmen, en Quintana Roo, mantuvo su lugar como uno de los destinos más versátiles del Caribe mexicano. Sus playas de arena clara y mar turquesa siguieron atrayendo a viajeros que buscan combinar descanso con actividades complementarias.
La cercanía con cenotes, parques naturales y sitios culturales amplió su atractivo para distintos perfiles. Además, su oferta gastronómica y urbana permitió estancias tanto cortas como prolongadas, un punto clave para su relevancia en 2026.
San Benito, en la costa de Yucatán, ganó visibilidad como opción para quienes prefieren playas tranquilas.
Este destino ofreció temperaturas agradables durante el invierno, mar sereno y un entorno sin grandes concentraciones turísticas. San Benito resultó atractivo para largas caminatas frente al mar, consumo de mariscos frescos y recorridos hacia otros puntos del estado, lo que facilitó combinar playa y cultura en un solo viaje.
Estas playas mexicanas reflejan una tendencia clara para 2026: destinos que permiten bajar el ritmo, conectar con el entorno y elegir experiencias a la medida. México mantiene así una oferta costera diversa que responde a distintos estilos de viaje sin perder identidad.